La Osteopatía es una medicina manual que busca el equilibrio entre las diferentes partes y sistemas del cuerpo y permitir así que se exprese la salud. Se basa en los principios osteopáticos que formuló el Dr. Andrew Taylor Still a finales del siglo XIX en EEUU. La Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2010 reconoce la osteopatía como una profesión sanitaria de primera intención.
El objetivo es el diagnóstico y tratamiento de zonas del cuerpo que presenten restricciones de movilidad, restablecer el movimiento y la función de estas zonas y así recuperar y/o mantener el equilibrio entre las diferentes partes del cuerpo des de un punto de vista mecánico, fluídico y neurológico.
Nuestro cuerpo está en constante búsqueda del equilibrio, y lo consigue a través de adaptaciones y compensaciones en el cuerpo. El organismo se organiza para adaptarse a elementos estresantes que lo desequilibran (físicos, emocionales, químicos, ambientales,...) para poder mantenerse saludable, y el osteópata intenta entender esta organización para ayudar a conseguirlo. Cuanto mayor sea la capacidad de la persona para adaptarse, mejor es su estado de salud.
La osteopatía actúa sobre la estructura para mejorar la adaptabilidad del cuerpo y potenciar así la autocuración y la autoregulación, es decir, la salud.
Los principios sobre los cuales se basa la osteopatía son: se considera el cuerpo como un todo, donde la estructura (anatomía) y la función (fisiología) son interdependientes, favorecer una buena circulación fluídica y nerviosa por todo el cuerpo, y permitir que el cuerpo pueda activar su capacidad inherente de restaurar la salud.
También es muy importante la actuación de la osteopatía en el área de la prevención, porque ayuda al equilibrio y al mejor funcionamiento de nuestro organismo en su globalidad, y así evita que aparezcan problemas a largo plazo.
En una primera visita, el osteópata realiza una anamnesis para conocer el motivo de consulta, los antecedentes médicos, quirúrgicos y traumáticos del paciente, y también el aspecto psicosocial que rodea al paciente. Todo esto da información para conocer el origen o orígenes de la sintomatología del paciente. A partir de aquí el osteópata realiza una exploración física con el objetivo de encontrar zonas de restricción de movilidad en el cuerpo del paciente. La osteopatía considera el cuerpo como un todo, por eso se realiza una exploración física global del cuerpo y no solo sobre la área sintomática o dolorosa. Después plantea un plan de tratamiento, y realiza el tratamiento a través de técnicas manuales con el objetivo de mejorar la movilidad de estas zonas y la mejora de los síntomas.